Hola:
ya pasaron dos días desde el suceso, y casi dos meses que nuestra historia tuvo punto final y aun no deja de arder mi herida al ver tu carita, llena de rabia, y la mía de un gatito pequeño cuando quiere atacar una presa mas grande que el, con valentía, con la frecuencia cardíaca alta, ocultando el susto.
Me di la vuelta y lloré.
Te fuiste y por primera vez no me di vuelta a mirarte ir.
Nunca me habías lastimado, ni si quiera el golpe de un "No te amo" tuyo dolió como la inutilidad de sentir que no conocía esos ojos. Tal vez tienes razón, nunca te conocí porque no quise tomar importancia de más a tu frialdad y esa capa protectora llena de egocentrismo, porque uno ama lo malo cuando ama a alguien. y te amo. Me leo realmente patética escribiendo esto ya que parece una carta de sumisión y 0 amor propio pero aquí le vamos a dar vuelta a la cosa. Tú tampoco me conoces, internalizaste tanto mis cosas buenas y te centraste tanto en recalcar las malas que aquí te voy con mis cualidades, una vez me preguntaste que creía yo que tenía de bueno y casi no pude responder. Ahora te las digo:
Soy valiente para enfrentar mi vida, porque no cualquiera hubiera soportado vivir en mi piel, y estoy llena de guerras ganadas, y de heridas abiertas que sanarán y luciré orgullosa como insignia nueva.
Soy preciosa, y me lo diré cada día hasta que me lo crea, y eso saca otra cosa buena. Mi constancia, claro... mi constancia emocional, porque me dedico a luchar cada día para edificarme.
Me caracteriza mi liderazgo, hablo un poco y tomo las riendas, porque crecí en un a guerra y gané, así que aquí, yo soy la jefa . Amo y mi amor no es de esos que encuentras en todas las personas, soy de todo, de apañe, de fuerza, de compañía y mi amor vale mas que el oro. Gracias por enseñarme tanto, por alcanzar a quererme un poco, por cuidarme y darme momentos que llevaré en mis recuerdos para toda la vida y gracias porque con el dolor entero de mi alma, me hiciste ver que merezco algo mejor, porque yo soy lo mejor y mi amor tiene que estar a la altura de mi, esta carta es de despecho y de perdón.
Perdón por lastimarte, lo sentiré la vida entera... ahora voy a tomar mis alas rotas y las voy a reparar. Porque quedé en el suelo y quiero volver a mirar el cielo, todo acaba en el momento justo y no me voy a morir de amor, de mi amor por ti. No sabes como me duele el alma porque no creí que alguna vez me lastimarías o que esto terminaría así. Me quedé con ganas de abrazarte fuerte una ultima vez, para que no se te olvide que mis brazos estaban para acurrucarte cuando necesitaras amor, aún me queda suficiente para los dos,pero lo perdiste.
quizás esto sea lo ultimo a lo que dedique lagrimas y desgaste emocional por ti, porque esto es lo ultimo que mereces, mi cualidad más preciada, mis sentimientos, no te olvides de esta pequeña Michelle que cometió errores, pero que te amó con cada fibra de su ser, me tomaré mi tiempo para que dejes de dolerme, pero creeme, soy una ganadora, y este duelo solo es una parte que vivir, me presento ante ti como lo que nunca me dijiste y tanto siempre quise oír, me presento como una mujer única y aunque para ti mi nombre no detone otro pensamiento que infantilismo y todo lo que conlleva, me presento como la mujer de la vida de cualquier afortunado que me ame en cualquier futuro, he perdido la capacidad de odiar, por ultima vez te pido perdón por cada error que cometí en nuestra historia, y me pido perdón por llorar una vez mas por tanto amor que tengo aquí y que lamentablemente te pertenece.
Me despido, te mando un abrazo apretado, un te amo susurrado, unas lagrimas mojando mi polerón y y una pena en el pecho.
Hasta siempre, hombrecito.
(carta dedicada al amor que perdí, a la gente con el corazón roto, a las guerreras, a los guerreros, y a todo aquel que sienta en mis palabras...algo. )
“No voy a quererte nunca, pero deberías probar a qué sabe una chica que ha nacido por segunda vez y aún no le tiene miedo a la muerte.” Al parecer cuando dices esa frase, luego te besan.
Escribo por sanación más que por amor.me vuelve desquiciada el helado de pistacho y el chocolate relleno de menta, amante de los días frescos y el cielo azul, del té y de los gatos... me duelo un poco a diario y de vez en cuando odio a las personas. algún día recorreré el mundo con una mochila a la espalda. Me incomoda que me miren y no me hablen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario